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Memoria BIM 2012

Conversaciones – Registros entre el hacer y la reflexión sobre el hacer

Por Colectivo Arkhé

La BIM acerca un conjunto de pensamientos que van de la foto, al cine, el video, la palabra, la imagen. Un lugar donde se entrelazan, se exhiben y se separan las imágenes en movimiento; se busca pensar, ver, escuchar, expresiones contemporáneas, miradas autorales y colectivas sobre la creación con el cine.

El diálogo producido en el encuentro invita a generar nuevas reflexiones sobre las cuestiones estéticas específicas de la imagen en movimiento, marcando una continuidad directa con la experiencia y el contexto de una bienal de arte que tiene lugar en la Ciudad de Buenos Aires y que se abre al mundo a través de la participación de artistas e investigadores nacionales e internacionales.

La bienal propone recorridos por la obra de artistas reconocidos y emergentes, programas retrospectivos, workshops, conferencias, que abren discusiones en busca de pensar los límites del lenguaje audiovisual bajo el paradigma de que el cine es otra cosa.
En este sentido, estas entrevistas buscan trazar un recorrido a través de la conversación que abre la pregunta, en la búsqueda por descubrir las sinergias que conectan formas de hacer y de pensar la imagen en movimiento inmersa en el vasto campo del arte contemporáneo y sus reescrituras.

Bajo la idea del cine como productor de pensamiento, las esferas de la práctica y la teoría, que se piensan como separadas, aparecen siempre en una relación de indiscernibilidad, y es allí donde se produce una potencia que permite expandir y fugar los límites entre ambas.

La posibilidad que resulta del hecho conversacional entre las diferentes voces y pensamientos que tuvieron lugar entre artistas, curadores, programadores, teóricos y público.

Las entrevistas abordan algunos temas fundamentales para pensar las prácticas audiovisuales contemporáneas, el estatuto de la imagen encontrada (o de archivo); la problemática que se abre sobre la documentación de las obras audiovisuales realizadas en formatos obsoletos, así como una posible instancia creativa dentro del campo de la curaduría que las vuelve a pensar, contextualizar e incluso reinstalar; el lugar del cine y su materialidad relegada al ámbito expositivo del museo y cristalizado como pieza de arte; el estado de situación del video y del cine experimental en un momento en donde el digital normaliza la cultura y la práctica audiovisual, un momento en donde es necesario que surjan nuevas preguntas con el objetivo de crear nuevos contextos.

La experiencia de la bienal como un lugar de encuentro así como de separación, funciona como un modo de periodizar ciertas prácticas y discursos sobre el cine que encuentran un lugar de difusión y pensamiento en el contexto de los estudios audiovisuales, en este caso, situado en un contexto específico que es el del continente latinoamericano.

Si el cine es otra cosa es porque en la experiencia con las imágenes en movimiento, las maneras de hacer, se piensan y redefinen constantemente en nuevas líneas de fuga.

El estudio de las formas de acceso al mundo, que pone en escena la apropiación de material encontrado, nos permite pensar de qué modo la imagen deja de ser histórica y pasa a ser una forma de pensamiento donde se aloja una potencia performativa.

La discusión sobre la documentación se plantea a lo largo de varias entrevistas, en las que se busca pensar cómo volver sobre una obra acabada, que pasa a ser histórica u olvidada, y los problemas que plantea volver a representar en contextos y con perspectivas temporales diferenciadas. Los significados pueden desplazarse y moverse.

El arte contemporáneo se mueve en un contexto donde volver a ver, en busca de reutilizar los enunciados de los medios, pone en evidencia que comunicar palabras es crear mundos, por lo tanto, el gesto político de intervenir ante la retórica persuasiva del entretenimiento es volver sobre sí mismo.

Volver a ver, en busca de reutilizar los enunciados de los medios, pone en evidencia que comunicar palabras es crear mundos, por lo tanto, el gesto político de intervenir ante la retórica persuasiva del entretenimiento plantea volver sobre sí mismo, a ensayar, a ver nuevamente, a detener y medir el tiempo.

Esa serie de entrevistas intentan buscar en esos “lugares en donde realmente estamos uno frente al otro, donde hay algo sobre la comunión que es tan importante” y que es finalmente la condición de posibilidad de elaborar un contexto posible y pensable. Entonces, generar estos registros nos permite trazar los caminos de las múltiples escrituras sobre las que deseamos pensar el presente, así como la inevitable condición histórica a la que estamos determinados. En este sentido, creemos que el cine en su forma fundamental como escritura, corre a la par que nosotros, y es en esta analogía entre el medio textual y la puesta en escena audiovisual, que se vuelve posible poner en perspectiva no solo el tiempo pasado, sino también el presente.

Colectivo Arkhé

Se forma en el año 2012 a partir de un interés común por explorar las prácticas artísticas audiovisuales que problematizan su estatuto y generan un pensamiento sobre su implicancia y valor, dentro de un cierto campo estético, en un contexto histórico dado. Su objetivo es producir espacios de reflexión y visualización de producciones emergentes en Argentina, desplazadas de los circuitos convencionales, a través de la realización de proyecciones acompañadas de diálogos entre público, curadores y realizadores; así como también a través de la elaboración de talleres, clínicas y seminarios que permiten repensar la enseñanza audiovisual como campo abierto de exploración ligada a la esfera de producción que cuestiona el vínculo complejo entre la práctica y la teoría.

El Colectivo Arkhé está formado por Ivana Castagnetti, Gonzalo Egurza, Fabiana Gallegos y Ariel Nahón.